El discurso adjetivo en el aula
cbladimiro@hotmail.com bcentenoh@yahoo.es, Universidad Nacional del Altiplano
La mayoría de las teorías pedagógicas desarrolladas hasta hoy, han centrado sus preocupaciones básicamente en el proceso del aprendizaje en el cual el estudiante (pasivo o activo) constituye el centro de las reflexiones. Pero no tomaron en cuenta el proceso de la comunicación educativa propiamente dicha.
Toda actividad educativa supone una interacción discursiva entre educador y el educando. El conocimiento que se configura en el aula es producto del tipo de socialización que se establece entre ambos sujetos. Pero el discurso docente juega un rol predominante: guía el proceso del aprendizaje del estudiante que, enmarcado dentro de nuestro contexto sociocultural complejo, no resulta necesariamente positivo.
Pues debemos distinguir dos rasgos en el discurso docente: el discurso sustantivo (cuando los actos de habla corresponden a las intenciones pedagógicas) y el discurso adjetivo (cuando los actos de habla corresponden a los propósitos ideológicos o mecanismo verbales de socialización).
En un país homogéneo, si los hay, estos rasgos discursivos conforman una complementariedad no conflictiva en la formación del estudiante. En cambio, en un país pluricultural como el Perú, el mínimo desajuste en la correlación del discurso sustantivo y adjetivo produce una respuesta adversa a los propósitos básicos de la educación.
Se observan múltiplos conflictos discursivos de carácter ideológico que no se han estudiado debidamente para su mejoramiento. Los más predominantes tienen que ver con el racismo, entoncetrismo, centralismo y mercantilismo que resultan destructivos para el estudiante peruano.
En consecuencia, se tiene la necesidad de fortalecer una comunicación educativa democrática que reconozca la diversidad sociocultural del país y racionalice su sistema discriminativo y centralista






