Por una depuración de expresiones actuales
borrellgispert@gmail.com, UNMSM, Perú
Sabemos que una lengua natural expresa las experiencias y saberes de una comunidad, y que en el proceso de las comunidades se dan mutaciones en el valor o vigencia de las palabras y de las formas sintácticas. Sin embargo no estamos de acuerdo con el "todo vale" bajo pretexto de una libertad -a mi parecer mal entendida- ni apoyamos un conservadurismo anquilosante que impida la evolución de las lenguas. Cambios sí, pero no formas caprichosas que sean trangresiones gratuitas.
Lázaro Carreter, en su libro El dardo en la palabra, confesaba que la redacción de sus "dardos" nacieron "como un desahogo ante rasgos que deterioran nuestro sistema de comunicación. Martha Hildebrandt, por su parte, en su conocido libro El habla culta, recoge un considerable repertorio de términos del habla peruana usados ncorrectamente en los medios de comunicación de masas y en el Parlamento, y presenta su uso correcto, documentado en textos literarios de autores peruanos, americanos y peninsulares.
Alentada por la perspicacia de estos profesionales y, en parte, por mi formación en filología clásica (griega y latina), presento este humilde trabajo el cual no tiene otra pretensión sino colaborar para que se destierren definitivamente ciertos defectos básicos de escritura y dicción oral. Juzgamos que resulta de especial interés cuanto hagamos por mejorar el uso de la lengua castellana de las mayorías.
Lo que ahora nos proponemos es presentar un muestrario de otros errores, esta vez sintácticos en sentido amplio. A través de su análisis, induciremos reglas básicas que ayuden a su corrección.
Hemos escogido sesenta ejemplos, una pequeña muestra que abra un camino para ser recorrido por quienes tengan la voluntad de aprender, o enseñar a aprender, el útil arte de hablar y escribir con propiedad la lengua castellana. Los dos últimos ejemplos son errores de carácter tipográfico, pero que están entrando con demasiada facilidad en la lengua escrita y es el momento de detener su marcha.






