¿UNA NORMA LIMEÑA O UN CRIOLLO?
Históricamente, las migraciones de provincia a Lima constituyen un fenómeno de estructuración social, pues ante la masiva presencia de personas procedentes de distintos lugares del Perú, Lima deviene en una urbe cosmopolita en su población. Estas personas llegaron y han mantenido consigo sus costumbres y lengua, claro está que la lengua nativa se presenta completamente reducida en sus roles de uso: el uso afectivo, en el núcleo familiar, es a duras penas donde se utiliza la lengua. Para sobrevivir e ingresar al movimiento socio-económico limeño han tenido que aprender el castellano. Este interlecto se solidifica y es transmitido de generación a generación.
Nuestra propuesta es que este código transitorio del castellano, desde una perspectiva diacrónica, permanece vigente y más bien ha minado la producción lingüística del limeño, hasta poner en duda si estamos frente a una norma limeña o un criollo.







